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viernes, 19 de octubre de 2018

El outfit rosa, ¿una ridiculez, o en verdad ayuda?


Ya es 19 de octubre, un año más de conmemorar el mes rosa y en especial el cáncer de mama, y con ello cientos de campañas de los medios de comunicación, farmacéuticas y de todo aquel que quiere subir a los trends de supuesta ayuda.

Siempre me ha gustado participar en diferentes iniciativas y soy fan de los disfraces, y de colaborar con algún dress code en especial, tipo "Diner in Blanc", o bien en la semana de servicio en donde en cada día las personas visten de algo en particular.

Quienes me conocen un poco más saben que además de periodista, desarrolladora web, conferencista, profesora de álgebra, decoradora de uñas y de vender mole los Domingos, tengo un trabajo "Godinez", el cual me encanta principalmente por el ambiente de los compañeros.

Hace un par de semanas me vestí de cosas especiales cada día, desde una pijama, hasta una heroína de película y de futbolista de México, ahora nos dijeron que quienes quieran, hoy, 19 de octubre vistiéramos de rosa o lleváramos algo alusivo al tema de las campañas sobre el cáncer de mama.

Inmediatamente me vino a la cabeza, un comentario de mi amiga Lilian, una activista de hueso colorado, igual con miles de actividades cada día, quien tuvo un familiar con cáncer de ovario, y quien muere de coraje cada vez que le llega alguna solicitud de apoyar a algún tipo de cáncer usando algún atuendo o poniendo una foto de perfil.

Hace varios meses se presentó una iniciativa en donde exhortaban a la gente a poner la foto de una princesa de Disney, para apoyar en contra del cáncer infantil.

Bien mi amiga compartió en su muro, una respuesta a esa campaña, "mira esto no va a salvarle la vida a nadie no lo voy a hacer", esto me llegó a la cabeza cuando vi el email de la empresa de mi trabajo "Godín", y hoy pensé en que si encuentro algo rosa en mi armario, sí participaría, y no porque vestir así o portar el moñito pague el tratamiento de alguien, o le evite el sufimiento, sino por lo que hay detrás.

Es necesario que Hagamos Consciencia sobre esta enfermedad, ser conscientes, valga la redundancia que este cúmulo de células malignas existe, y puede acabar con la vida de alguien por no detectarse y tratarse a tiempo.

El rosa, lo que hace es llamar la atención y traer al presente la importancia de cuidar de nuestra salud y nuestra vida. La cotidianeidad nos hace olvidar lo importante por la presión y el estrés del trabajo, el tránsito, y todo lo demás.

Si te has vestido de rosa o portas el moño, no lo hagas por moda, házlo por consciencia y porque te ocupas de tu salud, porque el quinto día de tu menstruación te realizas una auto exploración, y porque, si tienes 40 o más, por lo menos dedicas un día en el mes de octubre en hacerte tu check up, para evitar que el cáncer te arranque la vida, tus ilusiones, o te separe de tu familia.

Si quieres el bienestar de tu familia, recuerda que primero tú, después tú y al último tú. Si tú no estás bien, nadie puede velar por el bienestar de tu familia.

miércoles, 15 de agosto de 2018

@FAhorro, defraudando pacientes una y otra vez

@FAhorro De nuevo hace de las suyas, faltando a su slogan "Te queremos bien", tal vez nos quieren bien atados a sus productos, dejando de lado la principal ética médica, que es velar por la salud del paciente.

Hace unas semanas salí a la playita, y al regreso mi garganta lo resintió muchísimo tanto por el continuo estar bajo el aire acondicionado, como regresar a una ciudad llena de smog, y tal vez agravado por un poco de deshidratación.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Festival del terror, un fraude

Ya eran 3 años de espera para poder asistir al festival del terror de uno de mis parques favoritos, al que por falta de tiempo no había podido ir, y ni siquiera a las presentaciones a prensa de este especial de Halloween ni a la Navidad.

En esta ocasión  aproveché, junto con seres queridos comprar la promoción de pases anuales con upgrade a gold, y así disfrutar este año de los dos festivales más esperados, por lo menos para mi, y tener todo el 2018 para visitar el parque algunas veces más.

La publicidad parcialmente engañosa sobre comprar el pase  y visitar gratis el especial fe terror fue el aspecto que me hizo dar el sí, y en efecto visitas el parque en esas fechas, pero los recorridos llamados de “terror extremo”, tenían el costo extra de 300 pesos por persona.

Total, finalmente decidimos dar una oportunidad a esto y comprar las pulseras que nos darían acceso al evento que prometía no dejarnos dormir.

En lo que esperábamos las 6 pm para empezar a correr de miedo, seguimos en un par de juegos mecánicos más, mi favorito, luego de odiarlo, la medusa.

Ya no es de madera, por fin pude subir en una montaña rusa extrema de metal que me hizo gritar, como hacia mucho no pasaba, claro Ahora soy cuando menos 5 años mayor, y desacostumbrada a estas emociones.

 Bien llegó la hora de visitar la primer atracción de terror, basada en la serie de Netflix, desperdicio total, un recorrido menor a 5 minutos, con actores y ambiente que dejaban mucho que desear.

Una oportunidad más, “El experimento”, lo mismo que el anterior pero ahora los personajes con un estilo similar a la versión de El circo de los Horrores, pero en chafa.

Muy bien la ultima oportunidad, “COVEN”, lo mismo que los dos anteriores, pero ahora con personajes más de halloween. Six flags perdió toda credibilidad como creador de atracciones de terror.

Fue en ese momento en que decidimos solo perder el dinero extra que habíamos pagado por las insípidas experiencias de terror y emplear el tiempo en subir a otras atracciones mecánicas.

En resumen recomendaría comprar el Gold pass si eres fan de los juegos mecánicos y los toboganes, y definitivamente evita desperdiciar tu tiempo y dinero en las atracciones de terror, que aunque piden tener más de 13 años cuando están diseñadas para espantar a personas menores de 10.

domingo, 29 de octubre de 2017

No deberías tener lo que no puedes mantener

Dicen ni mucho que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre, en todo en la vida debemos tener mesura y equilibrio.

Y quiero agradecer a quien me dio esta idea para este nuevo post, luego de varios meses, ya me estaba pasando al "tanto que no lo alumbre", en fin pasando al tema de interés, no debemos hacernos de responsabilidades objetos u otros ámbitos que no podamos mantener.

Llamaré Juan a esta persona para cuidar su privacidad y no vulnerar su ego frente a otros conocidos.

Si bien tiene razón en el tema "you shouldn't have what you cannot afford", tal vez no lo hace del modo adecuado.


Juan ha sido molestado por familiares que le han hecho creer que es menos por no usar ropa de marcas reconocidas, tal vez por no haber tenido novia en largo tiempo, o por no haberse "arruinado" la vida como ellos y tener 3 hijos a los 22 años, aún sin tener un patrimonio.


Lo admiro porque aún antes de los 30 ha comprado un departamento con su trabajo, sus muebles, se esfuerza por mejorar cada día en el trabajo y llegar lo más alto posible aún sin una carrera concluída, y sobre todo por tener una de las sonrisas más sinceras y puras que he tenido la oportunidad de ver.


También dicen cada quien habla como le va en la feria. Juan es uno de los más jóvenes de su familia y se ha esforzado por meter en la cabeza de los mayores que ya no tienen más tiempo para crecer, mientras él tienen todo el tiempo del mundo para seguir progresando, y mientras los demás beben en las fiestas, el usa su tiempo en generar dinero.


Excelente, porque aunque el dinero no lo es todo ni es capaz de comprarlo todo, es muy necesario e indispensable para moverse y hacer cosas que nos permitan crecer.


Recuerdo el ejemplo de la ropa de marca "estos weyes usan esa ropa para aparentar un status que no pueden mantener y al que no pertenecen, en lugar de hacer algo para crecer lo gastan en apariencias", dice.


Le he respondido "a ti que te importa, no es tu dinero, no es tu vida es la suya y su dinero y cada quien usa sus recursos en lo que quiere".


A veces se le olvida que nadie tenemos autoridad para juzgar a otros y que todos de uno o de otro punto tenemos "cola que nos pisen", cada quien hacemos lo que nos conviene o pensamos que es lo mejor para nosotros y sólo nosotros decidimos como usamos nuestros recursos desde el tiempo, dinero, etcétera.


Sólo hagamos consciencia sobre lo que decimos y los compromisos que nos echamos encima, bien dijo "no quiero tener un iPhone cuando no lo sé ni usar, solo por presumir un status, lo voy a tener cuando sepa explotarlo al máximo y pueda desquitar su valor comercial".


Está bien con el equilibrio y la mesura que mencioné al principio, cada quien debemos saber con qué podemos y con qué no.


Claro, tampoco como alguna vez una madre le dijo a su hijo "eso no es para ti", una cosa es haber nacido con condiciones limitadas y otra que estés condenado a seguir así, el esfuerzo te puede hacer pasar de C a B o de B hacia A, y se logra con el compromiso.


Esto aplica con todo en la vida; no tengas un trabajo con el que no te puedes comprometer, no aceptes una beca que no puedas sostener con tu esfuerzo, no te ahorques con una deuda que no puedas pagar y termines enterrado bajo los o intereses o que te deje comer sólo cada tercer día, no te amarres a una persona si no puedes ser leal contigo y con el compromiso, no tengas una relación a la que no puedas dedicarle tiempo, no tengas encuentros sexuales si no puedes enfrentar las consecuencias y prevenir posibles adversidades, no quieras cocinar si no sabes prender la estufa, o no tienes la paciencia para evitar que se queme, entre muchas otras cosas.


Nada es gratis, todo tiene un precio en esfuerzo, tiempo y/o dinero, de nuevo hagamos consciencia y no nos enrolemos con lo que no podemos sostener o mantener en el largo plazo, piensa antes de decir sí a cavar tu propia tumba.


viernes, 11 de agosto de 2017

Un viaje inolvidable


Recientemente tuve la oportunidad de visitar Los Cabos, en Baja Califonia Sur, desde hace varios años había planeado ir y la oportunidad no se había dado.

Este viaje fue especial, con grandes aprendizajes y muchas primeras veces.

Me preguntaron cómo me había ido, mi respuesta en todos los casos ha sido "increíble" con una sonrisa sincera y llena de recuerdos.

Lo resumiré así:
Día 1: Me quedé sin iPhone
Día2: Me hice un mega moretón con la tina
Día3: Me impacté contra las piedras y corales generándome cortadas profundas
Día4: Waze nos guió como si fuéramos aviones, hacía la pista de aterrizaje y despegue en el aeropuerto y perdemos el vuelo.

Y lo recuerdo con una sonrisa, pues fue la primera vez que viví todas estas experiencias, sigo viva, me divertí muchísimo, aprendí, vi a la ballenas realizar su ritual dancístico, me mojaron con su respiración, viaje en una lancha a más de 200 km por hr, comí en más de 9 restaurantes deliciosos probando la especialidad diversos países, dormí en la master suite, tuve acceso a todas las comodidades y amenities del hotel, vi hermosos peces en el "snorkeling time", mis pies fueron exfoliados naturalmente, tuve un increíble jacuzzi en la habitación, conviví unos días con mi hermano, y es una experiencia que no cambiaría por nada, incluyendo el hecho que por ahorrarnos 300 pesos tuvimos que gastar 4000 más.

jueves, 13 de abril de 2017

Y tú ¿socializas con la sociedad o en privado?

Parecería un poco extraño este título, per se entendemos que la socialización es pública y no privada, pues las redes sociales fueron inventadas para contactar con personas, nuevas, lejanas y hacerle saber al mundo lo que pensamos.

Anteriomente los amigos, las parejas, los negocios, y todas las relaciones sociales se realizaban con la
gente con la que físicamente convivialmos, pero en los 90, cuando la red de internet se abrió y se convirtió en el boom y estuvo disponible para la sociedad, las posibilidades se volvieron infinitas. Ahora podíamos comunicarnos con personas en espacios remotos para nosotros y lograr amistades, negocios, educación a distancia y hasta amores "por carta moderna", es decir por correo electrónico o chat si se trataba de conversaciones en tiempo real.

Claro, también se abrieron nuevos peligros, empezamos a ser vulnerables al tener contacto con personas que no tenemos la menor idea de quiénes son, dónde trabajan o si nos están hablando con la verdad. Todo estaba escondido tras una pantalla y tal vez una foto que podía o no ser real.

Ahora con la tecnología, incluso podemos acceder a las videoconferencias en tiempo real, y tener un poco más de certeza aunque no precisamente una grantía.

Por otro lado no podemos vivir ausentes de las redes si queremos ser partícipes de la realidad en la que nos encotramos inmersos. Ya seamos empresas o personas físicas, tenemos que estar ahí para enterarnos de un cumpleaños, incluso una reunion familiar, vacantes de trabajo, promociones, y casi cualquier cosa.

Y para poder explotar todos los beneficios que las redes ofrecen, lo ideal es tener nuestros perfiles públicos, de lo contrario no seremos localizables para poder recibir el aviso de ese puesto de trabajo, o saber que nuestro amigo del kinder se acordó de nosotros y desea saludarnos... para una infinidad de cosas.

Como bien dicen por ahí, si vas a tener tu twitter privado, mejor crea un grupo de whats con tus contactos cercanos, y comparte sólo con ellos. Si quieres ser participle de la sociedad y que tu opinión cuente, permanence con tus redes abiertas, publica para todos, haz valer tu opinion, déjate conocer, si quieres presumir tus últimas vacaciones y quieres llenarte de narcisitas likes, déjalas ahí para que el mundo sepa.

Si quieres hacer reir a la sociedad con memes, déjalos ahí para que todos los vean, los compartan en sus propias redes, o los plagien como suele pasar.

Al final aún con copyright, lo que sube a la web se vuelve cc o copyleft, termina siendo del dominio público, sobre todo cosas triviales como un meme, aunque podemos ser lo suficientemente decentes para dejarle sus marcas de agua o el nombre de la red a la que pertenecen para que los amantes de esos contenidos encuentren más de lo mismo.

Resulta una total contradicción y desperdicio de la nube tener espacios cerrados, cuando son para compartir, un sin sentido de la existencia virtual.

Todos sabemos que los muros o espacios públicos  (el agora moderna) desde el Twitter, el famoso Facebook, el snapchat, el fallido Vine, el popular Youtube o cualquier otra red social, son el espacio de desahogo de sus propios autores, quienes expresarán desde su corazón la más dulce de las felicidades, hasta el más amargo de los dolores, la más terrible frustración y la estupidez más incensata.

Y serán los receptores de estos mensajes quienes decidan si ponerse el saco de lo publicado, aún por un total desconocido, o un conocido, si compartirlo, rechazarlo o ignorarlo.

Serán nuestros interlocutores quienes decidan responder, viralizar o dejarnos solos con nuestros pensamientos.

Si alguien cree que corre peligro en su integridad o su privacidad por publicar en público (aunque suene redundante), mejor que se abstenga de usar las redes sociales, éstas son creadas para socializar e interactuar con conocidos, desconocidos y futuros conocidos, no para esconderse de la sociedad.

Cada quien es responsible de seguir abiertamente o como un cobarde espía las publicaciones a alguien más. Disfrutarlo o torturarse con su imaginación, con pruebas feacientes o especulaciones, porque por primera vez la comunicación es bidireccional, abierta y posible, aunque no garantiza que recibiremos respuesta, o la respuesta que esperamos.

Pero no confundamos, una cosa es que todos puedan conocer y ser partícipes de nuestras ideas, y otra que todos puedan ser nuestros amigos. No es lo mismo, para los amigos están los molestos y tintineantes grupos de whats app, y para el público las redes sociales, a las que claro, nuestros amigos son los primeros invitados.

Hagamos Consciencia y pensemos, si tienes una red privada, considera dos veces si realmente la necesitas, aún tenga un candadito, su interior puede ser vulnerado, repilicado y distribuido, no lo olvides.

jueves, 2 de marzo de 2017

Se vale enojarse, y más cuando se tiene razón

El enojo o correctamente llamado ira, se trata de un estado de ánimo, más que de un sentimiento, porque es la reacción o la consecuencia ante una experiencia que la detonó y nos hace salir de nuestra zona de confort, y aunque no es agradable, es sano hasta cierto punto porque forma parte de un ser humano completo.