Sara Arellano
Ayer primero de mayo, un día para muchos de asueto, pero algunos otros como yo, de trabajo. Había pensado que aprovechar la poca afluencia de carros e irme en bicicleta al trabajo, le estoy agarrando amor a la pedaleada, pero lo cierto es que aún siento temor de ir por las calles porque no tengo todo el equipo que yo considero necesario, y que la misma reglamentación debería pedir, es decir un casco protector, un chaleco indicador (si como los del personal de limpia para que te vean), y espejos retrovisores cuando menos.
Pero en fin no pude irme ser así y por un lado estuvo bien porque me habría terminado de re-quemar, como el domingo que anduve un par de horas en la bici por la zona de la condesa, que aunque hay algo de carros, es una zona tranquila y que gracias a la ciclo pista en varias de sus calles, los carros tienen más cuidado, y todo esto sumado a que al ser último domingo de mes cierran calles en toda la ciudad para crear un gran cicloton.
En fin como cualquier día tome el transporte, que por fortuna no iba haciendo base en cada esquina, llegue rápido, pero en Avenida Marina Nacional, que sin importar el día o la hora, siempre hay varios carros transitando, logré ver a cinco motociclistas, cada uno iba por su lado.
Sabemos siempre que ellos tienen muchos accidentes en gran medida ocasionados por su propia necedad, porque van zigzageando, algunos no llevan ni su casco, y muchos parece que buscan el punto ciego de los carros para ir por ahí. O los más “civilizados”, comparten carril y, lo mantienen durante todo su trayecto, para ir más rápido y evadir el tránsito pesado.
Pero lo asombroso de ayer, es que pese a qué en esa avenida sí había tránsito, los cinco iban en medio de su carril, es decir respetando su propio espacio y su integridad y salud física.
Claro algunos carros se abrían para rebasarlos, y por la derecha en algunos casos porque se fueron por el carril de alta, a uno lo entiendo, iba a dar vuelta, los otros iban repartidos en los tres carriles.
Muchas veces las personas salen tarde, y se confían de que por ir en moto necesitan el estricto tiempo que hacen de camino y ni un segundo más, pero pierden de vista que su vida corre peligro, en especial cuando no tienen todo el equipo necesario de protección. Sé que es algo utópico pero ojalá todos tuvieran el suficiente civismo de respetar su carril, habría menos accidentes.
Pero es verdad, si ellos mismos no se respetan la gente no los respeta porque en ocasiones ni los ven.
Pero mínimo, deben llevar casco, y si no quieren mantenerse al centro del carril “porque llevan prisa”, pues que lo compartan, pero sin zigzagear, salvo que vayan a dar vuelta, es decir deben ser disciplinados y acatar el reglamento de tránsito. Y por su parte los autos deben respetar tanto al de la moto como al de la bici, deben aprender que en esta ciudad cambiante, ya no solo hay carros, sino que además del peatón, deben estar alertas a motos y bicicletas, y claro ser prudentes todos, y no hacer tonterías o “aventurarse” a librarla, porque en una de esas hasta la vida pierden.
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miércoles, 2 de mayo de 2012
Estoy gratamente -SOS-prendida
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miércoles, 22 de febrero de 2012
Descansar es básico para rendir bien
Sara Arellano
Muchas veces las actividades diarias o laborales nos rebasan, algunas veces nos demandan o nos demandamos más del o que una rutina diaria es considerada saludable, tal vez es sólo un par de horas más, y al momento podemos hacer bien las cosas, pero ese cansancio y desgaste extra que tuvimos nos hace cometer errores y confusiones que pueden ser poco importantes, pero si no tenemos tanta suerte podrían incluso costarnos la vida.
En mi caso esta semana ha estado bastante pesada, me he quedado un poco más tarde en el trabajo y uno de los días incluso llegué 20 minutos antes, que aproveché al máximo para sacar los pendientes.
Tal vez piensen ¡ah 20 minutos y nada es lo mismo!, pero en realidad un minuto es un minuto que repercute en el descanso, y no por eso muchos estudios han dicho que cuando las personas no descansan bien no pueden rendir al otro día igual, y ahora cuando ese cansancio se va acumulando es peor aún.
Pues el cansancio arrastrado, puede incluso provocar que tengamos accidentes como choques si es que manejamos porque parpadeamos más tiempo y más veces de lo normal, es decir el sentido de alerta se baja o si vamos como peatones podríamos no calcular bien el tiempo para pasarnos o simplemente perdernos en el entorno provocando que alguien nos atropelle.
En ambos casos podría ser tan grave que nos costara la vida, aunque si tenemos suerte podemos cometer errores más leves, como el que me pasó hace un par de días, tan cansada y perdida en el tiempo estaba que mande desde mi trabajo un sms a mi papá para felicitarlo por su cumpleaños, pero ¡oh sorpresa!, aún faltaban algunos meses para que eso sucediera.
Tal vez no lo vio, porque no he recibido ningún comentario al respecto, pero la verdad es que cuando me percaté, hasta sude de la vergüenza de haber cometido semejante error.
Claro esto no pasaría de que me dijeran que soy muy distraída, pero esas equivocaciones no son comunes, y solo pasan cuando hemos forzado demasiado nuestra actividad cerebral y no le dimos el suficiente tiempo para que descansara.
Pues a diferencia de nosotros, las conexiones cerebrales deben apagarse en algún momento para reponerse, las que nunca dejan de funcionar son las que son básicas para las funciones vitales, pero aquellas que no tienen una función básica para la vida como enviar la señal de respirar o de latir para el corazón pueden apagarse momentáneamente y es justo donde pasan accidentes y confusiones.
Entonces debemos procurar no trabajar tanto más de lo recomendable, y si lo hacemos, procurar que no sea tan seguido y darnos el tiempo necesario para reponernos y evitar al máximo los riesgos que no descansar nos pueden ocasionar.
Muchas veces las actividades diarias o laborales nos rebasan, algunas veces nos demandan o nos demandamos más del o que una rutina diaria es considerada saludable, tal vez es sólo un par de horas más, y al momento podemos hacer bien las cosas, pero ese cansancio y desgaste extra que tuvimos nos hace cometer errores y confusiones que pueden ser poco importantes, pero si no tenemos tanta suerte podrían incluso costarnos la vida.
En mi caso esta semana ha estado bastante pesada, me he quedado un poco más tarde en el trabajo y uno de los días incluso llegué 20 minutos antes, que aproveché al máximo para sacar los pendientes.
Tal vez piensen ¡ah 20 minutos y nada es lo mismo!, pero en realidad un minuto es un minuto que repercute en el descanso, y no por eso muchos estudios han dicho que cuando las personas no descansan bien no pueden rendir al otro día igual, y ahora cuando ese cansancio se va acumulando es peor aún.
Pues el cansancio arrastrado, puede incluso provocar que tengamos accidentes como choques si es que manejamos porque parpadeamos más tiempo y más veces de lo normal, es decir el sentido de alerta se baja o si vamos como peatones podríamos no calcular bien el tiempo para pasarnos o simplemente perdernos en el entorno provocando que alguien nos atropelle.
En ambos casos podría ser tan grave que nos costara la vida, aunque si tenemos suerte podemos cometer errores más leves, como el que me pasó hace un par de días, tan cansada y perdida en el tiempo estaba que mande desde mi trabajo un sms a mi papá para felicitarlo por su cumpleaños, pero ¡oh sorpresa!, aún faltaban algunos meses para que eso sucediera.
Tal vez no lo vio, porque no he recibido ningún comentario al respecto, pero la verdad es que cuando me percaté, hasta sude de la vergüenza de haber cometido semejante error.
Claro esto no pasaría de que me dijeran que soy muy distraída, pero esas equivocaciones no son comunes, y solo pasan cuando hemos forzado demasiado nuestra actividad cerebral y no le dimos el suficiente tiempo para que descansara.
Pues a diferencia de nosotros, las conexiones cerebrales deben apagarse en algún momento para reponerse, las que nunca dejan de funcionar son las que son básicas para las funciones vitales, pero aquellas que no tienen una función básica para la vida como enviar la señal de respirar o de latir para el corazón pueden apagarse momentáneamente y es justo donde pasan accidentes y confusiones.
Entonces debemos procurar no trabajar tanto más de lo recomendable, y si lo hacemos, procurar que no sea tan seguido y darnos el tiempo necesario para reponernos y evitar al máximo los riesgos que no descansar nos pueden ocasionar.
domingo, 12 de febrero de 2012
¿Te molesta el país en el que vives?
Por Sara Arellano
Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos quejado del país en el que vivimos, de las situaciones que enfrentamos y de muchas cosas que nos disgustan, pero eso sí todas ellas o la gran mayoría de ellas, son cosas que directamente, podrían no depender de nosotros, sino de alguien más y por lo tanto nos limitamos a refunfuñar.
Sin embargo, entre más nos quejamos menos actuamos, y creemos que el que nosotros no estemos donde queremos o tengamos lo que anhelamos es culpa de alguien más y no es así, sino que absolutamente todo lo que tenemos es por nosotros mismos.
Un día escuche en el radio, dentro del marco de la víspera de las elecciones, que cada lugar tiene el gobierno que elige, y generalmente es malo porque quienes están al frente prometen resolvernos la vida, y dentro de nuestra propia desidia, y flojera les creemos y les damos nuestro voto, pero la realidad es que nadie, salvo nosotros mismos somos capaces de cambiar y resolver nuestra vida.
Entonces este locutor decía, si quieres un buen gobierno, opta por aquel que te incluya dentro de la solución y no por aquel que te ofrezca una vida perfecta, pues aunque de verdad lo quiera, no es posible que lo haga por ti.
Y esto es justo lo que pasa, la problemática es a nivel general, ¿porque?, por la simple y sencilla razón que aún cuando alguien tenga buenas intensiones, cuando no siente el apoyo de sus colegas o de la gente que lo rodea, y por el contrario empieza a notar actitudes "malas" o erróneas y ve que no pasa nada malo, sino que al contrario, se requiere de menos esfuerzo es absorbido y arrastrado, impidiendo que una mejora surja.
Entonces, si lo que quieres es una familia funcional, un ambiente agradable y sin problemas, menos trabas burocráticas, una sociedad cooperativa y un país que crezca en lugar de que decaiga, deja de ser mediocre y de optar por la comodidad, salte de tu zona de confort, pregúntate que hiciste hoy que valiera la pena, ¿fuiste una persona, íntegra, con ética, valores y sentido común?
¿Asumiste tu responsabilidad frente a tus errores, en lugar de engrandecer los del vecino para que los tuyos no se notaran o se achicaran?, si es así, felicidades, ya pusiste tu granito de arena, y ese es el ejemplo que llevarás a tu familia, y en tu entorno, ya sea de amistades, en el trabajo o escuela.
Tal vez haya quien te critique por "menso", pero será solo por la cobardía de actuar correctamente y con civismo, y la vergüenza de no tener el valor para hacerlo, el miedo a ser una persona íntegra, y con civismo.
En la medida en que cada uno empiece por su persona y por su familia a hacer las cosas bien, a ser tan pero tan flojo que actúe bien a la primera antes de tener que repetirlo otras veces y de mala gana, se irá contagiando, y finalmente llegará el día en el que todos o la gran mayoría empecemos a funcionar como una sociedad real, y coadyuvante.
Recordemos y hagamos conciencia sobre el trabajo en equipo, si eres de mi colonia, de mi delegación de mi empleo, o de mi país, eres de mi equipo, y como me dijo una vez Rinna Riesenfeld, "si piensas que meterle el pie a uno de tu equipo es gané, estás muy equivocado", ella hablaba de una situación de pareja, pero esto mismo puede llevarse a nivel país.
¿Quieres un país de primer mundo?, ayuda a tu compañero, no le metas el pie, la competencia es contigo mismo, es mejorando a ti, y no tratar de destruir al vecino, está bien, si quieres destrúyelo pero siendo cada día mejor que como fuiste ayer y no obstruyendo el camino al compañero, eso solo te quita tiempo y energías, mejor inviértelas en ti.
Una buena opción podría ser caminar a la esquina, o al semáforo para atravesarte la calle, pues además de evitarte un posible accidente, estarás conduciéndote con ética, y si vas manejando, tampone puedes optar por frenar ante la preventiva, en lugar de pisar el acelerador para alcanzar a pasar, y detenerte antes de la linea para peatones, mañana podrás hacer esto mismo más otra cosa que engrandezca como persona.
Y al cabo de un mes, te darás cuenta que a tu vida has agregado 30 acciones correctas a tu vida, te sentirás mejor, y si algo malo pasa, ni siquiera tendrás la necesidad de echarle la culpa al otro, tu simplemente estarás tranquilo porque sabes que el desperfecto n o fue tu culpa.
Recuerda que tu éxito es tu responsabilidad.
Mira el vídeoblog relacionado aquí
Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos quejado del país en el que vivimos, de las situaciones que enfrentamos y de muchas cosas que nos disgustan, pero eso sí todas ellas o la gran mayoría de ellas, son cosas que directamente, podrían no depender de nosotros, sino de alguien más y por lo tanto nos limitamos a refunfuñar.
Sin embargo, entre más nos quejamos menos actuamos, y creemos que el que nosotros no estemos donde queremos o tengamos lo que anhelamos es culpa de alguien más y no es así, sino que absolutamente todo lo que tenemos es por nosotros mismos.
Un día escuche en el radio, dentro del marco de la víspera de las elecciones, que cada lugar tiene el gobierno que elige, y generalmente es malo porque quienes están al frente prometen resolvernos la vida, y dentro de nuestra propia desidia, y flojera les creemos y les damos nuestro voto, pero la realidad es que nadie, salvo nosotros mismos somos capaces de cambiar y resolver nuestra vida.
Entonces este locutor decía, si quieres un buen gobierno, opta por aquel que te incluya dentro de la solución y no por aquel que te ofrezca una vida perfecta, pues aunque de verdad lo quiera, no es posible que lo haga por ti.
Y esto es justo lo que pasa, la problemática es a nivel general, ¿porque?, por la simple y sencilla razón que aún cuando alguien tenga buenas intensiones, cuando no siente el apoyo de sus colegas o de la gente que lo rodea, y por el contrario empieza a notar actitudes "malas" o erróneas y ve que no pasa nada malo, sino que al contrario, se requiere de menos esfuerzo es absorbido y arrastrado, impidiendo que una mejora surja.
Entonces, si lo que quieres es una familia funcional, un ambiente agradable y sin problemas, menos trabas burocráticas, una sociedad cooperativa y un país que crezca en lugar de que decaiga, deja de ser mediocre y de optar por la comodidad, salte de tu zona de confort, pregúntate que hiciste hoy que valiera la pena, ¿fuiste una persona, íntegra, con ética, valores y sentido común?
¿Asumiste tu responsabilidad frente a tus errores, en lugar de engrandecer los del vecino para que los tuyos no se notaran o se achicaran?, si es así, felicidades, ya pusiste tu granito de arena, y ese es el ejemplo que llevarás a tu familia, y en tu entorno, ya sea de amistades, en el trabajo o escuela.
Tal vez haya quien te critique por "menso", pero será solo por la cobardía de actuar correctamente y con civismo, y la vergüenza de no tener el valor para hacerlo, el miedo a ser una persona íntegra, y con civismo.
En la medida en que cada uno empiece por su persona y por su familia a hacer las cosas bien, a ser tan pero tan flojo que actúe bien a la primera antes de tener que repetirlo otras veces y de mala gana, se irá contagiando, y finalmente llegará el día en el que todos o la gran mayoría empecemos a funcionar como una sociedad real, y coadyuvante.
Recordemos y hagamos conciencia sobre el trabajo en equipo, si eres de mi colonia, de mi delegación de mi empleo, o de mi país, eres de mi equipo, y como me dijo una vez Rinna Riesenfeld, "si piensas que meterle el pie a uno de tu equipo es gané, estás muy equivocado", ella hablaba de una situación de pareja, pero esto mismo puede llevarse a nivel país.
¿Quieres un país de primer mundo?, ayuda a tu compañero, no le metas el pie, la competencia es contigo mismo, es mejorando a ti, y no tratar de destruir al vecino, está bien, si quieres destrúyelo pero siendo cada día mejor que como fuiste ayer y no obstruyendo el camino al compañero, eso solo te quita tiempo y energías, mejor inviértelas en ti.
Una buena opción podría ser caminar a la esquina, o al semáforo para atravesarte la calle, pues además de evitarte un posible accidente, estarás conduciéndote con ética, y si vas manejando, tampone puedes optar por frenar ante la preventiva, en lugar de pisar el acelerador para alcanzar a pasar, y detenerte antes de la linea para peatones, mañana podrás hacer esto mismo más otra cosa que engrandezca como persona.
Y al cabo de un mes, te darás cuenta que a tu vida has agregado 30 acciones correctas a tu vida, te sentirás mejor, y si algo malo pasa, ni siquiera tendrás la necesidad de echarle la culpa al otro, tu simplemente estarás tranquilo porque sabes que el desperfecto n o fue tu culpa.
Recuerda que tu éxito es tu responsabilidad.
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jueves, 19 de enero de 2012
Ser titulado, algo presumible hasta en los perfiles de redes sociales
Por: Sara Arellano
(¿o debería decir Lic. Sara Arellano?)
Hace tiempo que no publicaba aquí, no había tenido tiempo de reflexionar, y hoy gracias a un amigo que no conozco físicamente, sino que por azares del destino llegó a formar parte de mis contactos en Google, me puse a pensar que en su descripción puso “soy ingeniero en sistemas titulado”, entonces le pregunte por qué la necesidad de enfatizar que era titulado si con el “Ing.” podría darse por entendido.
A esto él me respondió que no era importante, y yo insistí en qué si lo era, sino no lo habría puesto, y me rebatió diciendo “me costó 20 años de estudio, es mejor presumir eso a decir que soy muy bueno jugando en la X-box”.
Y sólo reí ante esa respuesta, y de nuevo dijo “hay muchos pasantes que se hacen llamar Lic., o Ing., cuando aún no tienen su título, sólo son pasantes… y a esto contesté que en verdad lo que a mí me preocupaba respecto a estas personas es que titularse es algo verdaderamente fácil y que la mayoría de las personas que sólo son pasantes siguen siéndolo y seguirán siéndolo porque no se titulan por decidía.
Yo sé lo que cuesta terminar la universidad y seguir el proceso para tener el papel oficial que ostenta que una persona es titulada y que cuenta con una cédula profesional, pero jamás había reflexionado que fuera tan presumible como ponerlo hasta en el perfil del Facebook, para mi Lic. bastaba, aunque tampoco lo uso.
Ante esto recordé que conozco a una persona en particular que ni la prepa concluyó, que se hace llamar expert@ en varias áreas y se presenta ante los demás como el/la licenciad@ X de Y, y le comentaba a mi amigo que generalmente no me expreso mal de las personas y mucho menos uso palabras que están mal empleada al tener un significado diferente al que generalmente las personas le dan, pero en esta ocasión lo hice.
Y fue porque esta persona, quien miente diciendo que es profesional académicamente cuando no lo es, cada que dice algo, sin importar qué, sólo deja ver su limitado criterio y carencia de virtudes en general.
En fin he aprendido a convivir con esta persona y con otras más que tienen un status similar, la gente es como es y debemos tolerarla, más no sufrirla, pero al ver tanta indignación de mi amigo recordé que “si yo fuera diputada…” haría tantas cosas, que pudieran o no ser aceptadas, pues bien no porque yo, o cualquiera promulgue iniciativas o reglamentos quiere decir que se cumplirá, pues es parte de un todo en la sociedad, y una de esas era justamente la ostentación de títulos.
Y aunque la salud de las personas no corre riesgo si alguien le dijo que era licenciado cuando no lo era, pero si cuando a especialidades de la salud se tratan, sí se le está engañando de alguna manera, y tampoco debería de permitírsele, porque la otra persona pone cierta confianza en un “profesional” que en realidad no lo es.
Y aun cuando se sea un pasante, con las materias académicas concluidas, no poseer el papel que te avala como un profesional, indica que por algún motivo no has concluido el proceso, llámese decidía o falta de algún requisito académico, ético o legal.
Y a cualquiera de estos casos, esta persona no es un profesional y por lo tanto no debería presentarse así ante los demás.
Esta entrada tiene su versión en vídeo, chécalo aquí
(¿o debería decir Lic. Sara Arellano?)
Hace tiempo que no publicaba aquí, no había tenido tiempo de reflexionar, y hoy gracias a un amigo que no conozco físicamente, sino que por azares del destino llegó a formar parte de mis contactos en Google, me puse a pensar que en su descripción puso “soy ingeniero en sistemas titulado”, entonces le pregunte por qué la necesidad de enfatizar que era titulado si con el “Ing.” podría darse por entendido.Y sólo reí ante esa respuesta, y de nuevo dijo “hay muchos pasantes que se hacen llamar Lic., o Ing., cuando aún no tienen su título, sólo son pasantes… y a esto contesté que en verdad lo que a mí me preocupaba respecto a estas personas es que titularse es algo verdaderamente fácil y que la mayoría de las personas que sólo son pasantes siguen siéndolo y seguirán siéndolo porque no se titulan por decidía.
Yo sé lo que cuesta terminar la universidad y seguir el proceso para tener el papel oficial que ostenta que una persona es titulada y que cuenta con una cédula profesional, pero jamás había reflexionado que fuera tan presumible como ponerlo hasta en el perfil del Facebook, para mi Lic. bastaba, aunque tampoco lo uso.
Ante esto recordé que conozco a una persona en particular que ni la prepa concluyó, que se hace llamar expert@ en varias áreas y se presenta ante los demás como el/la licenciad@ X de Y, y le comentaba a mi amigo que generalmente no me expreso mal de las personas y mucho menos uso palabras que están mal empleada al tener un significado diferente al que generalmente las personas le dan, pero en esta ocasión lo hice.
Y fue porque esta persona, quien miente diciendo que es profesional académicamente cuando no lo es, cada que dice algo, sin importar qué, sólo deja ver su limitado criterio y carencia de virtudes en general.
En fin he aprendido a convivir con esta persona y con otras más que tienen un status similar, la gente es como es y debemos tolerarla, más no sufrirla, pero al ver tanta indignación de mi amigo recordé que “si yo fuera diputada…” haría tantas cosas, que pudieran o no ser aceptadas, pues bien no porque yo, o cualquiera promulgue iniciativas o reglamentos quiere decir que se cumplirá, pues es parte de un todo en la sociedad, y una de esas era justamente la ostentación de títulos.
Actualmente la Cofepris ha puesto manos a la obra para regular la publicidad de los productos milagro e impedir que los compradores sean engañados por esta publicidad y poniendo en riesgo su salud, y para hacer alusión al tema, le comenté a mi amigo, “mira en una de mis tareas como participante de las legislaciones podría proponer que las tarjetas de presentación no ostentaran el título Lic., Arq., Ing., MC, MVZ, Psic., CP, etcétera, si no llevan también impresa la cédula profesional que puede corroborarse vía Web.
Y aun cuando se sea un pasante, con las materias académicas concluidas, no poseer el papel que te avala como un profesional, indica que por algún motivo no has concluido el proceso, llámese decidía o falta de algún requisito académico, ético o legal.
Y a cualquiera de estos casos, esta persona no es un profesional y por lo tanto no debería presentarse así ante los demás.
Esta entrada tiene su versión en vídeo, chécalo aquí
jueves, 1 de septiembre de 2011
¿Tú mientes?
Sara Arellano
Decir mentiras puede parecernos de lo más común de la vida, pero ¿sabes cuando esto se convierte en un problema incontrolable, tanto que tú mismo acabas creyendo todo lo que dices?
Muchas veces se miente por “no lastimar a alguien” y tal vez sea “bueno” si de verdad es una situación sin importancia, pero si ya es algo que va a trascender más allá podría ser un grave problema tanto mara el mentiroso como para la “víctima”.
Otras veces se miente porque las personas no están listas para escuchar la verdad, es decir no les gusta la verdad, les gustan los rodeos, las “verdades a medias” y las cosas disfrazadas, entonces, cuando no hay más remedio más que enfrentar una verdad el golpe emocional puede ser muy fuerte.
Y precisamente el no estar acostumbrados a recibir verdades es lo que finalmente hace gastar a las personas miles de pesos en terapias de salud mental, los psicólogos dicen que no saber asumir las realidades, enfrentarlas y sacar lo positivo de los sucesos es lo que vuelve muy difícil el trabajo de aceptación.
Entonces todo parte desde de la misma sociedad y el primer contacto que es la familia, cuando en lugar de decir las cosas de un modo entendible para los niños pequeños, se les miente, entonces la persona se acostumbra a recibir información “rosa”, cuando no siempre es así, y cuando llega una noticia sin sutilizas no se es capaz de asimilar.
Probablemente la próxima vez que vayas a mentir sobre algo, tal vez deberías pensar, a ¿mi me gustaría que me mintieran?, ¿que todos sepan la verdad y trabajan en ocultármela mientras yo le hago al tonto?
Este es un trabajo de conciencia, pero tal vez es hora de empezarlo a practicarlo todos y por lo menos que no quede en nosotros la responsabilidad de haber mentido, aunque sea sobre lo que comimos el día de hoy.
martes, 16 de agosto de 2011
El respeto al derecho ajeno es la paz
Sara Arellano
¿Cuántas veces platicando informalmente con más de una persona a la vez hemos hecho una pregunta dirigida y esta es contestada por otro de los interlocutores?
Esto se llama descalificar al otro, decirle inconscientemente "tu no vales, tu palabra no es importante".
Sin embargo, el agraviado a veces ni siquiera se entera de la falta de respeto hacia su persona, y asume como buena la respuesta que otro dio en su nombre.
Esto pasa muy a menudo con los hijos, al ser menores de edad, pocas veces sus "responsables", llámense padres o tutores, los dejan opinar aun sobre sus propias preferencias desde el conocido ejemplo en donde van a la tienda y le dicen al niño " ¿qué quieres?" y cuando éste responde, hay una respuesta del adulto afirmando " eso no te gusta".
Pero esto no es lo más grave, sino cuando ya involucra otras cosas como la elección de carrera, es decir a lo que una persona dedicara su vida completa.
Algo así presencie el domingo pasado con una tía que regresó de Aguascalientes con su hijo, mi primo.
Teníamos unos cinco años de no verlos, todos le hacíamos preguntas, pero otra de mis tías, y saben esas personas que siempre tienen la razón, aún cuando es evidente que están equivocados , contestaba todo por él, y eso que mi primo ya es un adolescente de 13 años ¿eh?.
Esta no es la única vez que esto ocurre, es muy común encontrar estos casos, con conocidos, familiares o hasta en nuestra propia casa, y tenemos que estar muy pendientes que todas las calificaciones y descalificaciones que se le hacen a un niño son decisivas para formarlo como persona.
Al final, si desde pequeños no se les da la oportunidad a las personas de explorar sus gustos, preferencias y demás cosas, no esperemos que el día de mañana sean capaces de tomar decisiones importantes en su vida o cuando menos sean seguros de sí mismos, si durante su etapa formativa nos la pasamos descalificándolos y tratándolos como si fuesen seres sin capacidad de razonamiento.
viernes, 18 de marzo de 2011
Más allá de las infidelidades
Sara Arellano
Las personas del género masculino en general tienen a pensar que mientras más mujeres, novias, amantes, frees o como quieran llamarles tengan, más viriles son, y demuestran su hombría ante las demás personas.
Las mujeres antes eran tildadas de “chicas fáciles” si tenían ese tipo de conductas. Hoy con la igualdad de del género parece que eso de difumina, y bien al menos cada vez menos mujeres son llamadas “fáciles” y todos sus sinónimos.
Sin embargo, la igualdad no se trata de eso, tener varias parejas no hace a las personas mejores, por el contrario, de acuerdo con la psicóloga española Trinidad Aparicio Pérez, esto sólo refleja inmadurez por las ganas de querer vivir todo y rápidamente.
Claro yo no niego que el que más de una persona quiera estar contigo puede alimentar tu ego y tu vanidad.
Es agradable sentirse querido y deseado, pero en realidad ¿por qué eres infiel? Si ya estas con una persona y tienes la necesidad de buscar algo en alguien más es porque esa otra persona con la que actualmente estás ya no te llena del todo.
Ahora si de verdad hay amor ¿por qué tomar el camino fácil?, ¿por qué irse con alguien más?, en lugar de hablar con tu pareja actual y decirle, ¿qué pasa?, esto no me gusta, ahora me siento así o de plano sabes que… ya no me siento feliz a tu lado, y no creo que tenga arreglo así que mejor dejo de hacerte perder tu tiempo en una relación sin futuro y en donde no tienes nada más que aprender ni nada más que enseñarle a la otra persona.
Está bien querer, amar y ser apasionado, pero las infidelidades lejos de placer prolongado pueden traer sólo unos cuantos problemas más que antes no teníamos y para ello no hay marcha atrás.
Entonces hagamos conciencia y tengamos primero respeto por nosotros mismos para poder respetar a los demás, tengamos valor para enfrentar la verdad y decirla a quien tenemos que decirla.
Sí la verdad duele y muchas personas no están preparadas para oírla, pero sinceramente tu ¿crees que vivir en una burbuja de mentiras piadosas te dan la felicidad, la tranquilidad y la seguridad que necesitas en tu vida?
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